“Los responsables para que busque asilo político son Bachelet y Muñoz”

Entrevista: Alfonso Ossandón Antiquera (Comunicador, activista social chileno y asilado político)

¿Cuál es su situación en Bolivia?
Soy asilado político ahora y eso representa protección internacional por los acuerdos que los Estados, entre ellos Bolivia, tomaron a nivel de las Naciones Unidas y en el marco fundamental de los derechos humanos.

¿Por qué lo persiguieron?
Por hacer entrega de El libro del mar y defender a seis niñas bolivianas que estaban sufriendo racismo en una escuelita por el costo del peso de la historia, porque los chilenos no tienen claro ese aspecto sobre la noche oscura de su historia, cuando el Ejército chileno invade territorio boliviano (el 14 de febrero de 1879) y lo usurpa, ésa es la verdad.

Eso en Chile no lo tienen claro porque los intelectuales y periodistas no están haciendo bien su trabajo, porque están trabajando en pro de sostener una línea que definitivamente no condice con la verdad.

¿Qué significa la decisión de la Acnur y el Conare?
Queda acreditado, y eso hay que decirlo con todas sus letras, que en Chile la persecución política existe. Que este país que se jacta de estar en norma, de compararse con estándares de Francia, Bélgica o Alemania, persigue políticamente a las personas que tienen opinión distinta, persigue a dirigentes sociales y a los dirigentes mapuches.

Yo cumplí con todos los protocolos que se requieren para acceder a la situación de asilado político. Además, presenté las grabaciones en las que se evidencia la persecución que hubo contra mi persona por parte de los organismos de inteligencia del Gobierno de mi país.

¿Cómo se siente ahora que obtuvo el certificado de asilado político?
Más tranquilo porque estoy empezando una nueva vida, siempre bajo los principios que forjé a lo largo de toda mi existencia, como ser coherente y consistente con lo que digo, pienso y hago, eso significa mi trabajo para propiciar el hermanamiento entre nuestras organizaciones sociales, pero también preocuparme por mi familia; el costo que pagué ha sido muy alto, en especial para mis hijos, tengo cinco y debo pensar cómo generar recursos para su sustento. No descarto que en algún momento me visiten o que los pueda acoger de mejor forma. Mientras tanto, estamos trabajando en la idea de recorrer Bolivia, mostrar Bolivia a los chilenos y la posibilidad de producir un audiovisual que permita a nuestros pueblos conocernos y dialogar en forma cercana.

¿Ha tenido contacto con su familia?
Con mis hijos tengo contacto permanentemente, es lo que nos permite la tecnología. Hablé con mi hija en Europa y con mis hijos en Chile. Ellos están conscientes de esto y claro que no comparten plenamente el trabajo que realizo. Lamento que por defender los derechos de mis hermanos mapuches y bolivianos se haya disgregado mi familia.

Por el momento estoy siendo acogido por el Comité Cívico Pro Departamento de La Paz y pueden imaginar la incomodidad que significa aquello, pero eso va a pasar.

¿Quiénes son los responsables de su situación?
Los responsables políticos, hay que decirlo con nombre y apellido, son la señora Michelle Bachelet, el señor Heraldo Muñoz y todo su equipo del Ministerio del Interior que criminalizaron la distribución de El libro del mar, que en el fondo propicia la paz.

También hay responsables un poco más afuera del Estado y ése es el elitista Colegio de Periodistas de Chile, que nunca se pronunció respecto a la censura de El libro del mar; no hubo un pronunciamiento oficial con respecto a que había un periodista que estaba siendo perseguido por esta situación. También el Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile, que nunca se preocupó por la situación de las seis niñas bolivianas que quedaron sin protección luego de que se conoció esta situación.

¿Ahí usted interviene y procede a entregar los libros?
El foco debe estar centrado en las seis niñas bolivianas y no en Alfonso Ossandón. Ossandón es una excusa dentro de esto. Obviamente que fui una de las personas que propició la mesa técnica en el colegio (Carlos Condell de la Haza, de la región de La Serena, Chile) para llevar El libro del mar, pero la realidad es la situación de los migrantes en Chile, eso creo que es el verdadero problema, y cuando nos reunimos con el presidente (Evo Morales) hablamos de esa situación y de la necesidad de enfrentar la movilidad que se vive en América Latina por el cambio climático, que está obligando el movimiento de masas, y esto se convierte en un tema muy complejo.

Además, se debe entender que los estándares de Chile, en pleno siglo XXI, siguen siendo los de la dictadura de Pinochet, y salimos de un gobierno medianamente socialdemócrata como el de la señora Bachelet, pero que criminaliza un libro y tuvo un canciller defensor del imperio por los acuerdos de transición firmados con el Departamento de Estado norteamericano.

¿No se arrepiente de haber repartido El libro del mar?
Para nada, todo lo contrario. Estoy aprendiendo junto a la diversidad de puntos de vista. Encantado estaría de conversar con el presidente (Evo Morales) nuevamente, pero entiendo que tiene tareas sumamente importantes como para reunirse otra vez con este chileno; por lo tanto, sus ministros con los que se ha firmado este documento le habrán informado sobre mi situación.

Lo importante es propiciar lo antes posible un diálogo de pueblo a pueblo, de las organizaciones sociales bolivianas y las organizaciones sociales chilenas, ése debe ser el foco nuestro, más allá de que si uno está o no con trabajo.

¿Continuará en la campaña por la difusión del texto?
Sin duda que continuaremos con ese trabajo. Pero al margen vamos a iniciar un proceso de difusión de unos videos; sin embargo, lo que más me gustaría hacer es recorrer Bolivia, para  luego mostrarla a los chilenos.

Ahora estamos empeñados en la campaña del libro, que se llama “Entrega un Libro del mar a un hermano chileno”, y estamos reuniendo los libros en las dependencias del Comité Cívico Pro Departamento de La Paz (calle Bolívar Nº 748).

Una vez que los reunamos, enviaremos los libros a la feria que se realizará el 21 de mayo en Chile, fecha en la que se recuerda la batalla naval de Iquique y la reafirmación de la Armada chilena con el imperio británico.

El material lo entregaremos a los miembros del Comité Chileno-Boliviano, quienes estarán a cargo de toda la logística para entregar el texto a mis hermanos y que sirva para que se quiten la máscara de una mentira que nos contaron.

¿No hay peligro de boicot en su difusión?
Siempre hay ese peligro, pero los compañeros en Chile son valientes, tuvieron que enfrentar una dictadura militar, ahora tenemos una dictadura más estética, pero igual hay formas de cómo llevar nuestros documentos para que mis hermanos chilenos los lean y conozcan lo que ocurrió en la Guerra del Pacífico, verdad que fue escondida por la oligarquía chilena.

FUENTE CAMBIO